No digas nada...

Esta no es una declaración de amor, es si acaso, la platónica respuesta de un corazón que se niega a ser herido, y, sin embargo, hay algo en ti que me roe, me cambia y reconfecciona. Algo tan parecido a amar que me niego a interpretarlo.

Esta no es una declaración de amor, es más bien, la declaración de un vasallaje, una devoción del artista por su musa, el grito a las tinieblas de una pobre alma atormentada por los fantasmas de la duda, del miedo, de la soledad.

Aunque si esta fuera una declaracion de amor te diria que me llenas de luz la mirada, que me mueves las entrañas y que vives en mi mente noche y dia, te diria que la luz de las estrellas vive en tu sonrisa, que en mi interior florecen primaveras, que te considero especial y unica, y, sobretodo, te diria una y mil veces que mi corazon palpita cada vez que tu me miras.

Pero esta no es una declaracion de amor, porque ni tu ni yo somos asi, porque esas frases hechas se inventaron para los comunes, para el vulgo, y tu y yo no vemos el mundo rosa sino de un carmin que nos envuelve, nos aprisiona, para ti y para mi el amor vive entre navajas, sangre, flagelaciones, mordidas y razguñones. y mientras otros se besan las manos tu y yo somos de los que se escriben a Baudelaire en las espaldas, de los que escarban el dolor de las caricias, pertenecemos al selecto grupo para los que una mordida es un beso con caracter.

Esta no es una declaración de amor, porque el amor no se declara, se vive y da, en cada abrazo, rasguño, caricia, mordida y beso, en cada pintura y en cada poesía, en cada paso, en cada sodomia. El amor se entrega como la cantata del violin, se vive como noche negra, como pesadilla intermitente, como vino exagerado, hasta que un buen día madura, para luego marchitarse y caer como frutos rojos sobre la ropa blanca de quien ama.

Si esta no es una declaración de Amor, es simplemente por que siento que perderías mas de lo que ganases, por que el premio, amoroso romántico por excelencia, es también el mas cruel de los amantes, y sin embargo y sabiéndolo, aquí estoy haciendo oídos sordos a mis miedos solo para demostrarte que he vivido mil vidas solo para encontrar un alma como la tuya, para decirte que te he elegido como compañera de mi alma y de mi ser hasta que nuestras eternas vidas se unan con el universo, para gritar que si existen en este mundo manos dignas de atravesar la piel de mis espaldas son las tuyas, para decirte que si una garganta merece mi sangre esa es la tuya, para suplicarte que llegue a tus oidos cada pensamiento que tengo para ti.

Esta, mi querida Erato, no es una declaracion de amor. Sencillamente por que no soy yo a quien corresponderias...

Aquelarre

Soneto

Ángel Caballero

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