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6 de agosto, bomba atómica en Hiroshima. 9 de agosto, Nagasaki. El inicio del miedo nuclear en el mundo. El terror calando hondo en el corazón de los japoneses. La prepotencia norteamericana que sesgó más de 200.000 dejó un trauma radiactivo que aún perdura en la sociedad nipona.
Han pasado 66 años del estruendo del Fat Man que ensordeció la ciudad de Nagasaki, en la sureña isla de Kyûshû, y que la sumió en un silencio desolador.
El dolor se convirtió en un tabú hacia lo nuclear que se traduce en precaución extrema. Si el desastre de Fukushima el pasado 11 de marzo llenó las portadas de los rotativos occidentales de titulares cercanos al Apocalipsis, en Japón las primeras páginas evitaron en todo momento el uso de los kanjis –ideogramas- referentes al concepto "nuclear". Por precaución y para no revivir viejos fantasmas.
La estremecedora y humana 'Genbaku bungaku'
Las bombas atómicas no silenciaron absolutamente el rechazo de muchos escritores a la crueldad de la guerra. A partir de las tragedias de Hiroshima y Nagasaki, surgió una corriente literaria conocida como 'genbaku bungaku' (literatura de la bomba atómica) a las puertas del renacimiento de un Japón pacifista con el polémico artículo 9 de la Constitución de 1947 impuesta por su verdugo.
La literatura de esta época está escrita básicamente por los 'hibakusha', que es como se conoce a los supervivientes de las bombas atómicas que decidieron narran sus propias experiencias de la tragedia.
"Me salvé porque estaba en el lavabo...". Así comenzaba Flores de verano (Impedimenta), un relato de apenas veinte páginas de la escritora Hara Tamiki, publicado en 1947 y donde expresaba el desastre de Hiroshima con crudeza.
Ôta Yôko escribió las novelas Ciudad de cadáveres (1948), Harapos humanos (1951) y Medio humano (1954), también testimonio de Hiroshima.
La literatura del ataque nuclear también abarca la poesía de Tôge Sankichi en su recopilatorioPoemas de la bomba atómica y los Huevos negros de Kurihara Sadako.
La literatura ha servido como catalizador del dolor en una sociedad considerablemente hermética a la hora de manifestar públicamente los sentimientos. Más allá de las publicaciones que vieron la luz inmediatamente después del desastre, autores que no fueron testimonios directos, escribieron obras posteriores a modo de reflexión.
Es el caso del premio Nobel de Literatura japonés en 1994, Kenzaburô Ôe, que publicóApuntes de Hiroshima en 1965 invitando a la reflexión sobre el uso de la energía nuclear como base del desarrollo económico. También Ibuse Masuji escribió Lluvia negra (Libros del Asteroide, 1966) en recuerdo a la explosión atómica de Hiroshima.
Por otro lado, Oda Makoto, un escritor relacionado con la izquierda política nipona, escribióHiroshima (1981), donde criticaba el papel victimista que adoptó su país tras la catástrofe y su sumisión a los norteamericanos.
Fukushima renace el dolor y la duda
Dos bombas atómicas que demostraron lo que el ser humano era capaz de hacer. Se filtró el temor entre la población mundial dando origen al conflicto de la Guerra Fría, bajo la sombra de una gran amenaza nuclear.
Tras el desastre de Fukushima, el terror resurge de nuevo y los japoneses se replantean, por enésima vez, si la energía nuclear es una buena opción.
Con motivo del reciente 66 aniversario de la bomba atómica de Hiroshima, el Asahi Shimbunresumió la inquietud de gran parte de la sociedad japonesa en una pregunta: "¿Qué tipo de efectos a largo plazo tiene la exposición a la radiactividad sobre la salud humana?".

Cortesia de: lavanguardia.com

  • Uno no termina con la nariz rota por escribir mal; al contrario, escribimos porque nos hemos roto la nariz y no tenemos ningún lugar al que ir.

  • Cuando escribo no tengo la impresión de que mis historias sean tristes. En cualquier caso, cuando trabajo estoy siempre de buen humor. Cuanto más alegre es mi vida, más sombríos son los relatos que escribo.

  • Dios mío, no permitas que juzgue o hable de lo que no conozco y no comprendo.

  • No pulir, no limar demasiado. Hay que ser desmañado y audaz. La brevedad es hermana del talento.

  • Lo he visto todo. No obstante, ahora no se trata de lo que he visto sino de cómo lo he visto.

  • Es extraño: ahora tengo la manía de la brevedad: nada de lo que leo, mío o ajeno, me parece lo bastante breve.

  • Cuando escribo, confío plenamente en que el lector añadirá por su cuenta los elementos subjetivos que faltan al cuento.

  • Es más fácil escribir de Sócrates que de una señorita o de una cocinera.

  • Guarde el relato en un baúl un año entero y, después de ese tiempo, vuelva a leerlo. Entonces lo verá todo más claro. Escriba una novela. Escríbala durante un año entero. Después acórtela medio año y después publíquela. Un escritor, más que escribir, debe bordar sobre el papel; que el trabajo sea minucioso, elaborado.

  • Te aconsejo: 1) ninguna monserga de carácter político, social, económico; 2) objetividad absoluta; 3) veracidad en la pintura de los personajes y de las cosas; 4) máxima concisión; 5) audacia y originalidad: rechaza todo lo convencional; 6) espontaneidad.

  • Es difícil unir las ganas de vivir con las de escribir. No dejes correr tu pluma cuando tu cabeza está cansada.

  • Nunca se debe mentir. El arte tiene esta grandeza particular: no tolera la mentira. Se puede mentir en el amor, en la política, en la medicina, se puede engañar a la gente e incluso a Dios, pero en el arte no se puede mentir.

  • Nada es más fácil que describir autoridades antipáticas. Al lector le gusta, pero sólo al más insoportable, al más mediocre de los lectores. Dios te guarde de los lugares comunes. Lo mejor de todo es no describir el estado de ánimo de los personajes. Hay que tratar de que se desprenda de sus propias acciones. No publiques hasta estar seguro de que tus personajes están vivos y de que no pecas contra la realidad.

  • Escribir para los críticos tiene tanto sentido como darle a oler flores a una persona resfriada.

  • No seamos charlatanes y digamos con franqueza que en este mundo no se entiende nada. Sólo los charlatanes y los imbéciles creen comprenderlo todo.

  • No es la escritura en sí misma lo que me da náusea, sino el entorno literario, del que no es posible escapar y que te acompaña a todas partes, como a la tierra su atmósfera. No creo en nuestra intelligentsia, que es hipócrita, falsa, histérica, maleducada, ociosa; no le creo ni siquiera cuando sufre y se lamenta, ya que sus perseguidores proceden de sus propias entrañas. Creo en los individuos, en unas pocas personas esparcidas por todos los rincones -sean intelectuales o campesinos-; en ellos está la fuerza, aunque sean pocos.

Consejos extraídos de Sin trama y sin final: 99 consejos para escritores, Piero Brunello.

De vulgar eloquentia, o defensa de la lengua vulgar, es el tratado de poetica que Dante Aligeri escribe para defender a su idioma natal, el florentino, y darle valia de cara al latin, marca un hito ya que despues de este tratado, se comienzan a usar las lenguas propias para escribir, en lugar del docto latin.

lo pueden descargar de este enlace

El pasado 10 de diciembre Herta Müller recibio en Estocolmo el Premio Nobel de Literatura 2009. segun eso, la señora (una casi desconocida para muchos) es poeta rumano-alemana.

Cada que se entrega un novel inmediatamente la gente corre a comprar sus libros, el autor se vuelve de culto, y por supuesto ademas del millocito de dolares que a nadie cae mal, gana prestigio internacional. Por ello cada entrega de novel de literatura surge la cueestion ¿se lo merecia? ¿fue buana la decision? ¿no habia nadie mejor?
A este respecto he leido un articulo de El Universal del cual les extraigo el fragmento siguiente con referecia a aquellos escritores que merecian el nobel y nunca lo tuvieron.

Más allá de lo que vagamente dispuso Alfred Nobel, la Academia Sueca estableció los siguientes requisitos para otorgar el premio: el candidato debe tener un legado literario más o menos vasto (mucho mejor si abarca varios géneros) con influencia por lo menos en el ámbito de su lengua y haber creado una “obra magna” que resuma sus preocupaciones, principales líneas temáticas y recursos estilísticos.

También existen otros parámetros, tanto o más importantes que los literarios, que por igual han ungido a ilustres desconocidos que sepultado para siempre las aspiraciones de otros: en su obra y en su vida pública el ganador deberá poseer cierto grado de coherencia ideológica; tendrá que defender la libertad política, artística y de conciencia y reprobar decididamente el autoritarismo.

Los no-Nobeles

Cada que se habla del tema, surgen nombres de escritores cuya calidad literaria provoca un amplio consenso. Son los autores clásicos en cualquier lengua: el ruso Lev Tolstoi, los franceses Marcel Proust y Marguerite Yourcenar, el irlandés James Joyce, el alemán Robert Musil, la inglesa Virginia Woolf y el argentino Jorge Luis Borges bien pudieron ser premiados sin que muchos alzaran las cejas.

Otros escritores han sido muy influyentes en sus respectivas lenguas: el checo-austriaco-alemán Rainer Maria Rilke, los estadounidenses Mark Twain y Henry James, los ingleses D. H. Lawrence, Gilberth Keith Chesterton, Herbert George Wells y George Orwell, el nicaragüense Rubén Darío, el peruano César Vallejo, los españoles Benito Pérez Galdós, Miguel de Unamuno y Antonio Machado, los franceses Paul Valéry y Paul Claudel, el polaco-inglés Joseph Conrad y los griegos Nikos Kazantzakis y Konstantinos Kavafis.

Uno de los criterios que la Academia Sueca ha observado al conceder el premio literario es la corrección política. La ausencia de ésta explica por qué descartaron a algunos autores con sólida obra, pero que abiertamente defendieron una orientación ideológica. Están autores comunistas como los italianos Ítalo Calvino y Cesare Pavese, el argentino Julio Cortázar, el alemán Bertold Brecht, el soviético Vladimir Maiakovski y el francés André Malraux; o los simpatizantes del antisemitismo, como el francés Louis Ferdinand Céline o el estadounidense Ezra Pound.

Tampoco han ganado el reconocimiento el chileno Nicanor Parra, el ruso-estadounidense Vladimir Nabokov, el italiano Alberto Moravia, el austriaco Arthur Schnitzler y los estadounidenses John Dos Passos y Tennessee Williams. Algunos eran parte del ámbito intelectual de los académicos y los ignoraron, como el noruego Henrik Ibsen, el sueco August Strindberg y el ruso Anton Chejov.

Autores cuya obra fue variopinta y lindó con disciplinas como la historia y la filosofía también han sido excluidos del máximo reconocimiento de las letras universales. El italiano Giovanni Papini, el austriaco Stefan Zweig y el inglés Robert Graves son ejemplo de ello.

Los outsiders

No lo han ganado escritores que tuvieron lo marginal como eje de vida y/o de obra. La rebelión, la sexualidad, las drogas, la violencia o el alcoholismo alejaron del Nobel de Literatura al japonés Yukio Mishima, a los ingleses Malcolm Lowry, Dylan Thomas, Aldous Huxley y Anthony Burgess, a los estadounidenses William Burroughs, Jack Kerouac y Allen Ginsberg, a los franceses Jean Genet y Antonin Artaud y al uruguayo Juan Carlos Onetti.

La obra de algunos, ahora clásicos universales, fue conocida mucho tiempo después de su muerte, por lo que de ninguna manera pudieron haber ganado el premio, pese a sus innegables méritos: el checo Franz Kafka y el portugués Fernando Pessoa están en este caso.

También han aparecido autores que han practicado la expresión literaria sin estar propiamente en la materia. Se propuso a periodistas como los estadounidenses Norman Mailer y Truman Capote y al bielorruso-polaco Ryszard Kapuscinski. Y se ha mencionado a críticos, historiadores, teóricos de la literatura e incluso a músicos por contar con letras de alta calidad. Pero tampoco se les ha concedido este reconocimiento.

Entre los latinoamericanos contemporáneos, mucho se ha dicho que el peruano Mario Vargas Llosa y los mexicanos Carlos Fuentes y José Emilio Pacheco bien podrían merecer el Nobel.

En este recuento de seguro no están todos los que pueden o pudieron haber obtenido el máximo reconocimiento literario, pero sí muchos de los que lo merecen o merecieron.

Como ven bien dicen que para gustos los colores, pero para nobeles, el de literatura, que con este ya cuenta con 10 mujeres y un monton de no-nobeles.

en fin habra que leer a la señora, tal vez me pase como con Pamuk, que es excelente novelista.

Este año ando muy entusiasta con la FIL, asi que les dejo un articulo de Diego Erlan sacado del Clarin:

Welcome a la fiesta de los libros", dice el cartel en la enorme entrada a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Esa mezcla de idiomas y culturas es la protagonista de la XXIII edición del evento editorial más importante en habla hispana, que se inauguró el sábado.

Con la ciudad de Los Angeles como invitada de honor, la literatura y el arte chicano estarán presentes en esta FIL 2009, que se extenderá hasta el 6 de diciembre. Reconocidos escritores como Ray Bradbury y Orhan Pamuk, Cornelia Funke y Carlos Fuentes se incluyen en la programación de este evento en el que participan más de 1900 editoriales y 17 mil profesionales del sector. Según estiman los organizadores, este año la visitarán más de 600 mil personas.

"En el contexto de la crisis mundial, esta consolidación de la FIL no es un reto menor", dice su presidente, Raúl Padilla López. Durante casi diez días, la Feria será entonces un lugar de reunión, de paseo y de exploración intelectual.

La elección de Los Angeles como invitada de honor tiene una razón para algunos desconocida: es la segunda ciudad con mayor población de mexicanos después del Distrito Federal. "En estos tiempos en los que algunos políticos hablan de levantar muros, deberíamos hablar de construir puentes", dijo Antonio Villaraigosa, alcalde de la ciudad estadounidense, en el acto de inauguración. A través de Los Angeles, explica Marco Antonio Cortés Guardado, rector de la Universidad de Guadalajara, se hará presente la diversidad cultural de Estados Unidos. Y en este sentido se realizarán homenajes a escritores estadounidenses como Raymond Chandler, Thomas Pynchon, Charles Bukowski y una videoconferencia con el autor de Crónicas marcianas, Ray Bradbury.

Sin embargo, el primer homenaje de la FIL fue para un opositor del gobierno de Hugo Chávez. El poeta venezolano Rafael Cadenas recibió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2009. Elegido por un jurado notable, integrado entre otros por el narrador y poeta colombiano Darío Jaramillo y el crítico venezolano Gustavo Guerrero, Cadenas recibió el mismo reconocimiento que años anteriores se les otorgó al portugués Antonio Lobo Antunes, el español Juan Goytisolo, el guatemalteco Augusto Monterroso o el peruano Julio Ramón Ribeyro.

Nacido en la ciudad venezolana de Barquisimeto, al borde de Los Andes, en 1930, Cadenas es el autor de una obra poética extensa: Cuadernos del destierro (1960) y Falsas maniobras (1966) son dos libros en los que su poesía se define como un oficio ético, según el crítico Adolfo Castañón. "No quiero estilo sino honradez", escribe Cadenas. "Quiero exactitudes aterradoras", continúa con la vehemencia de un manifiesto en uno de sus poemas.

"A mí me gusta pasar inadvertido, pero esta vez creo que no pude lograrlo", contaba Cadenas, agradecido, en el escenario del auditorio durante la entrega del premio. Cadenas es uno de esos poetas que prefieren el silencio y considera que el "bien leer y el bien escribir" es una de las pocas formas de resistencia aunque también, con cierta nostalgia, dice que en estos tiempos "el poeta ya no cuenta con los asideros formales que le servían de apoyo: como la metáfora".

Una vez, le preguntaron a Cadenas si la poesía podría salvar la humanidad. "Era una pregunta desmesurada, de esas que habría que hacérselas a Dios", dice ahora, pero en un intento de acercarse a una respuesta dice creer en que la cultura pueda "contrarrestar la pesadilla de la historia", aunque no haya donde ir. "Vivimos dentro de ella".

Su discurso de agradecimiento terminó con un exhorto: "Cuiden sus democracias -dijo- porque aunque sea deficiente, la democracia es siempre mejorable, mientras que la dictadura no. Así evitarán que algún caudillo de nuevo cuño llegue al poder y lo destruya. Este es el recado que les dejo, no digo mensaje porque es una palabra muy pretenciosa".

Con motivo de los 200 años del nacimiento y 160 de la muerte (y verdadero nacimiento como leyenda) de Edgar Allan Poe el pasado 7 de octubre, deseo poner aqui una poesia de el que es impresionantemente acorde a este hecho.

Su muerte se encontrará por siempre rodeada de misterio (se han manejado teorías que van desde el suicidio, el asesinato, cólera, rabia, sífilis, diabetes, varios tipos de deficiencias enzimáticas, apoplejía, delirium tremens, cardiopatías, epilepsia, meningitis e incluso haber sido cooptado por agentes electorales que lo indujeron a beber para hacerlo votar y luego, ya en estado de embriaguez, lo abandonaron a su suerte) ya que desde que fue encontrado vagando muy angustiado y delirante por las calles de Baltimore (con ropa que no era suya y de la que nunca pudo explicar el origen, ni el porque se encontraba en ese estado) para acabar muerto en el hospital 3 días después, exclamando como últimas palabras: «Lord, help my poor soul» («Señor, ayuda a mi pobre alma»).

Por supuesto, Spirits of the Dead, en ingles para poder apreciar toda su magnitud:




Spirits of the Dead

Thy soul shall find itself alone
'Mid dark thoughts of the grey tomb-stone;
Not one, of all the crowd, to pry
Into thine hour of secrecy.

Be silent in that solitude,
Which is not loneliness–for then
The spirits of the dead, who stood
In life before thee, are again
In death around thee, and their will
Shall overshadow thee; be still.

The night, though clear, shall frown,
And the stars shall not look down
From their high thrones in the Heaven
With light like hope to mortals given,
But their red orbs, without beam,
To thy weariness shall seem
As a burning and a fever
Which would cling to thee for ever.

Now are thoughts thou shalt not banish,
Now are visions ne'er to vanish;
From thy spirit shall they pass
No more, like dew-drop from the grass.

The breeze, the breath of God, is still,
And the mist upon the hill
Shadowy, shadowy, yet unbroken,
Is a symbol and a token.
How it hangs upon the trees,
A mystery of mysteries!

un texto de Mariano Arnal para mi nena "exuberante", diligo te.


EXUBERANTE
Exuberante se escribe sin h, porque uber, úberis (que evoluciona a ubre), no la lleva. De la forma adjetiva úberes (el sustantivo es neutro, úbera) procede nuestro término ubre, ubres por simple caída de la débil postónica. En latín este lexema tiene un amplio desarrollo: uber (n., pref. en pl. úbera) ubre, pecho, seno, teta, mama; uber (adj.) abundante, copioso, lleno, bien nutrido, grande (tiene además el comparativo uberior y el superlativo ubérrimus); uberatus, a, um, dotado de ubres, capaz de abundancia y plenitud; úbere, copiosamente, en abundancia; ubertas abundancia, fertilidad, fecundidad, riqueza, ubertim, abundantemente, copiosamente; ubertare, fertilizar, fecundar, hacer fecundo; ubertus, a, um, abundante, copioso, fértil, productivo. Uberare, fertilizar, fecundar, producir, ser fecundo.
La forma de participio presente -ante procede de este último verbo que expresa la actividad propia de las ubres, que es producir leche, y más que producir, manar. El prefijo ex acentúa aún más esta idea de abundancia: expresa el movimiento de dentro a fuera, de salida. Exuberante es en principio una ubre que está derramando la leche que ya no le cabe dentro, porque no para de manar; una ubre que rebosa. Y por analogía, cualquier superabundancia.
En el desarrollo completo del lexema se aprecia inequívocamente la relación entre las ubres (aplicado a nuestra especie, pechos) y la abundancia de origen vital, y por extensión de cualquier otra abundancia. Los lexicólogos creen que este lexema deriva del griego ouqar (úzar), que significa también ubre, racimo del que se exprime el mosto, la parte más fértil de un campo. Las ubres, los pechos son el paradigma de la abundancia, de la riqueza; más que el vientre. No perdamos de vista que si en el arte del paleolítico las "Venus", es decir el ideal de la belleza femenina, exhibían por igual su poder en el vientre y en los pechos, en el desarrollo sucesivo el vientre cedió su protagonismo a los pechos, que siempre fueron y siguen siendo tratados con especial amor por los artistas; reflejo evidente de la universalidad de estas inclinaciones.
Nada tendría de extraño que el erotismo que irradia de los pechos no sea ajeno a un instinto de selección de pareja que prima la capacidad amamantadora como la virtud excelsa que permitirá sacar adelante con esplendor los frutos del vientre; porque no hubo cosa más triste, antes de la lactancia artificial, que ver cómo languidecían los hijos por la escasez o por la falta de vigor de la leche materna; ni mayor felicidad que verlos crecer tan hermosos durante la lactancia gracias al vigor de las ubres. Por eso se consideró la exuberancia como el no va más de la abundancia: se creó esa palabra para expresar una abundancia tal de las ubres, que van perdiendo la leche sobrante después de hartarse la criatura. Esa idea se mitificó y se dotó de leyenda en todas las culturas. En la mitología cristiana, nada menos que con la leche que rebosaba de los pechos de la Madre de Dios (este epíteto es una de las claves del mito) cuando huía de Egipto con su hijo en brazos para escapar de las manos de Herodes, con el reguero que fue dejando esa leche, se formó la Vía Láctea, el Camino de la Leche. El mayor de los prodigios de la exuberancia.
Mariano Arnal

Esta poesia de Benedetti marcó tanto mi faceta como escritor como mi faceta como creyente en Dios, despues de esto puesdo decir que inicio esa relacion amor-odio con Dios que me ha llevado a tantas y tantas peripecias.

Ahora que el maestro ha muerto, lo dejo aqui como una elegia


Padrenuestro Latinoamericano
  Padre nuestro que estás en los cielos
con las golondrinas y los misiles
quiero que vuelvas antes de que olvides
cómo se llega al sur de Río Grande
Pdre nuestro que estás en el exilio
casi nunca te acuerdas de los míos
de todos modos dondequiera que estés
santificado sea tu nombre
no quienes santifican en tu nombre
cerrando un ojo para no ver las uñas
sucias de la miseria
en agosto de mil novecientos sesenta
ya no sirve pedirte
venga a nos el tu reino
porque tu reino también está aquí abajo
metido en los rencores y en el miedo
en las vacilaciones y en la mugre
en la desilusión y en la modorra
en esta ansia de verte pese a todo
cuando hablaste del rico 
la aguja y el camello
y te votamos todos
por unanimidad para la Gloria
también alzó su mano el indio silencioso
que te respetaba pero se resistía 
a pensar hágase tu voluntad
sin embargo una vez cada tanto
tu voluntad se mezcla con la mía
la domina
la enciende
la duplica
más arduo es conocer cuál es mi voluntad
cuándo creo de veras lo que digo creer
así en tu omniprescencia como en mi soledad
así en la tierra como en el cielo
siempre
estaré más seguro de la tierra que piso
que del cielo intratable que me ignora
pero quién sabe
no voy a decidir
que tu poder se haga o se deshaga
tu voluntad igual se está haciendo en el viento
en el Ande de nieve
en el pájaro que fecunda a la pájara
en los cancilleres que murmullan yes sir
en cada mano que se convierte en puño
claro no estoy seguro si me gusta el estilo
que tu voluntad elige para hacerse
lo digo con irreverencia y gratitud
dos emblemas que pronto serán la misma cosa
lo digo sobre todo pensando en el pan nuestro
de cada día y de cada pedacito de día
ayer nos lo quitaste
dánosle hoy
o al menos el derecho de darnos nuestro pan
no sólo el que era símbolo de Algo
sino el de miga y cáscara
el pan nuestro
ya que nos queda pocas esperanzas y deudas
perdónanos si puedes nuestras deudas
pero no nos perdones la esperanza
no nos perdones nunca nuestros créditos
a más tardar mañana
saldremos a cobrar a los fallutos 
tangibles y sonrientes forajidos
a los que tienen garras para el arpa
y un panamericano temblor con que se enjugan 
la última escupida que cuelga de su rostro
poco importa que nuestros acreedores perdonen
así como nosotros
una vez
por error
perdonamos a nuestros deudores
todavía
nos deben como un siglo
de insomnios y garrote
como tres mil kilómetros de injurias
como veinte medallas a Somoza
como una sola Guatemala muerta
no nos dejes caer en la tentación
de olvidar o vender este pasado
o arrendar una sola hectárea de su olvido
ahora que es la hora de saber quiénes somos
y han de cruzar el río
el dólar y su amor contrarrembolso
arráncanos del alma el último mendigo
y líbranos de todo mal de conciencia
amén.

Belleza Roja

Bueno para seguir en la linea de lo no-escrito por mi, les traig un texto fenomenal, al leerlo no creeran la edad de la autora, y aunque el libro esta dirigido a un publico joven, pocas personas son capaces de asimilar asi una novela al grado de decir, te entendi autor, y lo que es mas, tengo preguntas, dejaste lagunas, tienes errores.

ojala que Fer, me lea asi algun dia.


Belleza Roja.
Guadalajara Jalisco. Octubre, 2008.
Bernardo Esquinca, autor.

Primero que nada, una calurosa felicitación, el libro me pareció excelente, la trama, la manera de narrarlo…
Alguna que otra lagunilla por allí, pero supongo que es normal, dado que es difícil cubrir todas las posibles preguntas que a un enfermo lector se le puedan ocurrir.
La manera de narrarlo, entrelazando dos historias diferentes, de personajes que sólo tienen el gusto por la belleza (a su manera) en común, y el final tan… inesperado… las clones que no eran clones… es tan extraño todo, pero tan real a la vez…
No dudo que en algún punto del recóndito universo, exista alguien tan, pero tan enfermo que sea capaz de convertir la belleza en un modelo serial, la belleza es algo subjetivo, es imposible agradar a toda una especie, y menos aún, generalizar la belleza de una manera tan aterradora, que pronto todos serán iguales, y la belleza terminaría por extinguirse, porque dentro de la perfección misma, la perfección sería imperfecta, al grado de que la anterior imperfección, terminaría siendo lo más deseado por todos, ocasionando que el mundo fuese igual al que ahora conocemos, debido a que los seres humanos estamos “diseñados” para no contentarnos con nada, lo cual bien empleado es muy útil, pero una vez que se llega al fanatismo y las mentes se ven tan perturbadas por una sola idea, es hasta cierto punto, peligroso, pues se corre el riesgo de romper el equilibrio natural que hay entre las cosas, y ocasionar una enfermedad como la de Laura, pues a mi punto de vista, ella es la precursora de toda esa “cadena” malévola que se forma a partir del deseo enfermizo de llegar a ser “perfecta”, llevándose consigo a muchas mujeres y hombres más, en los cuales, al ver sus vidas frustradas por algún tipo de accidente y/o anormalidad, nace un deseo de alcanzar lo que los demás llaman “perfección”.

Pero repito, la belleza es totalmente subjetiva, ¿qué sentido tendría el negarle a la gente la decisión de considerar algo hermoso u horrible? ¿Qué placer produciría el encontrar algo “raro” o poco común entre nuestros compañeros de planeta?
Desde luego en ambos casos, ninguno, ya que, para empezar, ni siquiera existiría la variedad suficiente como para concluir que algo es siquiera diferente a otra cosa.
Podríamos ver lo mismo, por las calles, centros comerciales… quizá países incluso, y todo sería idéntico…
¿Qué nos haría diferentes al resto?
¿Seríamos especiales?
¿Cómo se manejaría el sistema?
“La belleza no puede ser vista, sólo besada”, expresa el gran Tilo Wolff (compositor, intérprete y vocalista del grupo “Lacrimosa”)… ¿es acaso una clara referencia a que los seres humanos no hacemos más que sentir las cosas, pero no podemos percatarnos de que las cosas bellas están frente a nosotros, así, sin más, sin buscarlas… y sin explicarlas?
¿Algún día aprenderemos a guiarnos por los sentidos en lugar de sólo ver con los ojos físicos?
Si toco demasiado el tema filosófico, tal como lo he estado haciendo, es por la simple razón de que, su libro –corto, no tan fantástico, sin “dibujitos”, y fácilmente leíble- ha despertado en mi persona una vaga sensación de vacío emocional, que sólo se calma cuando divago, leo o escucho música, que al caso es lo mismo, porque las últimas dos opciones sólo despiertas y amplifican la primera.

Sólo una hora y media tardé en leer, disfrutar y comprender este genial libro. Quizá tardé. Quizá no.
Sólo sé que fue una hora y media muy bien empleada, una hora y media que me ha dado en qué pensar durante unos cuantos días… de momento.
Sé que durará más. He aprendido a apreciar la sutileza de la belleza, y me he declarado oficialmente una enemiga de los cirujanos plásticos, que intentan cambiar la belleza de una nariz torcida, un abdomen flácido o unos senos pequeños.
La naturaleza es sabia, y no deberíamos meternos con ella.

Que si bien, hay casos especiales donde podría tolerar la magia de la cirugía plástica, es en el caso de los accidentes desfigurativos, y sobre todo, cuando el afectado no tiene la culpa de nada, y por culpa de algún imprudente-gay-lesbiano queda marginado viviendo en alcantarillas por el resto de su vida, o hasta que reúna lo suficiente como para pagar una costosa cirugía plástica, que por si no fuera poco costar muchísimo, y hacer que vuelvas a las alcantarillas a falta de dinero, te hace correr el riesgo de morir en el quirófano, sólo por mejorar un poco tu aspecto.
¿En realidad vale la pena el riesgo?
Yo considero que no.
No sé si usted considere necesario el cambiar a toda la sociedad físicamente, pero lo que yo considero más necesario, es cambiar a la sociedad moralmente.
Enseñemos que, “la belleza no puede ser vista, sólo besada”; las apariencias pueden cambiar, no hagamos de este, de por sí podrido, país, algo peor aún.
En la sociedad está el poder de cambiar el país, no en echarle la culpa al gobierno; aunque bien tienen que poner de su parte, no es cosa de unos cuantos, sino de todos y cada uno de los seres que habitamos este país que hacemos llamar México.

Para terminar, reitero la felicitación por el libro, me ha dado mucho en qué pensar, y me agradó bastante. Espero siga haciendo libros tan fumados como este, ya que son los que alimentan la imaginación de la gente que gusta de leer, y sobre todo, de pensar. Habemos pocos en México, pero segura estoy de que, por esos pocos, a usted le gusta escribir. ¿O me equivoco?

Autor: Zelda Wolff.

Poema INRIP

en esta ocasion quiero poner aqui un poema que no es mio pero que curiosamente lleva el nombre de mi blog, digo curiosamente porque






El Padre está tirado


El polvo golpea las piernas del Hijo
Voltea y solo ve a sus semejantes
Aprieta los ojos que adelgazan
Y en su mente una imagen

El Padre está tirado
y escupe


Un temblor de aire lo derrumba
Sus semejantes se han ido
Su cuerpo vacila su mente duda
Y sus ojos de piedra fijos en un punto

El Padre está tirado
y estira la mano


La oscuridad rasga la piel del Hijo
Pesado se arrastra convertido en sombra
Intenta repetir lo recién vuelto piedra
Y en su cuerpo una certeza

El Padre está tirado
y no calienta
y no responde
y desaparece

Anima Rerum

A mi amigo Mr. Éxodus, en palabras del poeta Francisco Villaespesa:

Anima Rerum
(El Alma de las Cosas)

Al mirar del paisaje la borrosa tristeza,
y sentir de mi alma, la sorda pena oscura,
pienso a veces si esta dolorosa amargura,
surge de mi o del seno de la naturaleza.

Contemplando el paisaje lluvioso en esta hora,
y sintiendo en los ojos la humedad de un llanto,
yo no se confundido de terror y de espanto,
si lloro su agonia o si el mis penas llora.

A medida que sobre los valles anochece,
todo se va borrando todo desaparece,
el labio que recuerda un dulce nombre nombra,
y en medio de este oscuro silencio de esta calma,
yo no se, si esta sombra es la que invade mi alma,
o si es que de mi alma va surgiendo la sombra.
Francisco Villaespesa

Acabo de leer en CNNexpansion un texto de Joseph Hodara cuyo titulo es el de esta entrada, en el, Hodara recuerda un texto escrito hace 22 años (1985) sobre los lectores de este siglo, y compara sus hipotesis con la actualidad, una actualidad muy distinta del futuro imaginado en esa epoca.

a continuacion transcribo el articulo:

Hace más de dos décadas, en febrero 1985 para precisar, escribí un desenfado ensayo en la revista mexicana Ciencia y Desarrollo, con el título Habrá literatura en el siglo XXI ? Allí distinguía entre la literatura como acto de escribir y la literatura como faena y afán de lectura. Concluía: los escritores no desaparecerán pues " la escritura representa una batalla personal entre con la pluma y el papel "

(entonces las infaltables computadoras faltaban). Escribir- agregaba- es una pasión incontenible, movida por absurdos indescifrables o inclinaciones neuróticas a la liberación. En contraste con la lectura: ésta podría desaparecer de la agenda cotidiana.

Cometí muchos errores por comisión u omisión desde entonces. Pero me felicito de este acierto. O mejor: de esta razonable hipótesis. Los libros se multiplican pero los lectores tienden a desaparecer.

Aludo a los lectores compulsivos, afanosos, que cultivan una relación casi erótica con la página escrita en forma de novela, poema o ensayo.

Constato la verosimilitud del derrumbe de esta especie llamada lector entre mis amigos y estudiantes.

Platican sobre libros sin leerlos. Y los citan haciendo copy and paste en alguna de las infinitas páginas que les ofrece Google. Y los catedráticos acepan estos trabajos, ya sea porque no han llegado a estas páginas, o ya sea por pereza: tampoco ellos leen. Ya no es necesario para elevarse de puesto a puesto, incluso para recibir premios.

Esta pereza de los ojos respecto del texto tiene varios orígenes. Uno de ellos es la explosión demográfica del número de libros, revistas, periódicos, blogs, etc que nos inunda. Como es tan elevado nos llamamos a la desesperación: jamás sabremos qué hay y qué se dice en esta infinita Babel. Otro es la competencia de otros medios, como la televisión. Invita y justifica el escapismo. Y otro más: los lugares luminosos del Internet que nos ofrecen información empastillada, sabiamente escogida por aquellos que hace tiempo han dejado de leer. Hay ciertamente otras razones que el lector sabrá identificar.

Pero como los lectores agonizan, según mi hipótesis, la explicación de esta tendencia jamás será dada….
Definitivamente, Joseph Hodara tal vez en un futuro sea conocido como el hombre que profetizo la extincion de los lectores, aunque mas probablemente, solo sea olvidado al no haber quien lo lea.

Por mi parte solo puedo decir que la PC y el internet me ha ayudado a que mas gente me lea.


Este no es mio, pero con todo lo que sucede me acorde del el...
A una nariz

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce Tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito.

Francisco de Quevedo

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